Más tuya que mía
Juntamos tantas veces,
a profundidad de poder conocerte.
Acercarme a ti fue un castigo
en un regalo divino,
Una confesión de mucha valentía,
ya no tengo potestad sobre mi vida,
ya no tengo rastros de autonomía.
Sería un chiste decir que ya no soy más tuya que mía.
Mi corazón es tan tuyo que casi ni lo siento mío,
asique de mí incluso te pertenecen mis latidos.
Te has hecho con mi vitalidad,
sin haberlo pedido en realidad.
Has fusionado lo mío con lo tuyo,
como una procreación dentro de mi ser.
No te he dado permiso alguno,
pero así ha sido a mi parecer.
¿Cómo se podría herir lo que te hace seguir adelante?
¿Cómo herir un amor que tu mismo creaste?
Sería como si Dios acabara con el mundo,
su más bella obra de arte.
¿Para qué respiro?
¿Pata qué mis latidos?
Si la vida me llega
sólo cuando tú estás cerca.
De todos mis hábitos,
tú eres el único insano,
soy tan tú como yo,
ya no existen dos.
Desvalijaste todo de mi
y me amueblaste de ti.
Es imposible que divida un tú y un yo con una línea.
Me reiría fingiendo que no soy más tuya que mía.
Ahora soy más tú que yo.
Ya no me pertenece mi vida<,
ya no poseo autonomía.
Ahora soy más tuya que mía.
Y parece que tú ni siquiera
todo esto quisieras,
porque en tus ojos no ha aparecido
el mismo brillo que en los míos.
-V-
Comentarios
Publicar un comentario