22.11.20 PERVERSIÓN

Como un ángel te revelaste,
pero sádica y sin emoción.
Me tomaste y encadenaste
en aquella lóbrega habitación.

Reposaba colgado cual esclavo
indefenso ante un gustoso castigo.
Te acercaste sigilosa a mi lado
y susurraste eres mío…

Y llegó la primera caricia tuya,
¡Oh tortura grata y formidable!
que una y otra vez ante la luna
parecía un momento interminable.

Sólo escuchaba tu cálida voz,
cuando retozando me insultabas.
Paseando serena a mi alrededor,
mientras la euforia se mitigaba.

Te movías con la misma delicadeza,
que la brisa mueve una flor y sus encantos.
Recorriendo mi torso con tu lengua
y frotando mi cuerpo con tus manos.

Cogiste el látigo que yacía inerte,
para fustigar mi espalda otra vez.
El dolor volvía más que fuerte,
así como volvía también mi placer.

Gritaba extasiado y entregado
a lo que dictara tu cruel voluntad.
Moraba gratamente ensimismado
en mi dolor y tu perversidad.

Desde mi boca se hizo el camino
que tu lengua fregó hasta mi sexo.
Y que saboreabas como el vino,
embriagándote en exceso.

Quitaste mis cadenas y me besaste,
arrojándome a tu plácido lecho.
Con un fogoso impulso te montaste,
lamiendo la sangre de mi pecho.

Una daga floreció entre tus dedos
y la bestia surgió como un tornado.
¡Oh musa mía mi alma te concedo,
arroja sobre mí tu deseo trastornado!

~V~

Comentarios

Entradas populares de este blog

El Ángel

2.06.19 Insomnio

02.12.20 TRATADOS DE PAZ PARA GUERRAS DESNUDAS.