ARMONÍA
El sol empezó a perder su luz,
pues pensaba que la luna y las estrellas brillaban más
Que su luz era preciosa comparada con la suya,
la cual nadie mira.
Creía que su luz no podría compararse a esos preciosos y deslumbrantes
destellos en la noche,
Pues todos admiraban ese cielo al llegar el atardecer,
justo cuando este se escondía.
."Sólo me admiran al desaparecer", decía, -" esperando a la hermosa luna", como la llamaba.
Creía que su luz era inútil,
si nadie la apreciaba,
¿Por qué seguía ahí?
Y es que,
el sol ingenuo,
no sabía que su luz podía deslumbrar a medio planeta.
Que nadie podía o era capaz de mirarlo,
por la iluminación que desprendía.
Era tan brillante y cálida,
que podía proporcionar tranquilidad en cualquier lugar.
Y es que,
ese sol,
no se percató de que los demás solo podían admirarlo realmente en su
atardecer,
por eso aprovechaban para mirarlo y apreciarlo, cuando este sólo creía qye
se reían de él.
Y fue entonces,
que ese sol ingenuo,
se dió cuenta,
de que no era culpa de la luna ni de las estrellas.
No era culpa de nadie.
Simplemente,
el sol estaba ciego
de lo deslumbrante que era su luz,
incluso para verla él mismo.
Al fin el sol,
comenzó a brillar desde lo alto del firmamento,
en armonía con la luna y las estrellas.
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