14.04.20 Esperanza

Y ella sacó su arma, 
una pistola
Pero no le disparó. 
Apuntó al cielo
y susurró dos palabras
que llevaba en su cabeza
y en sus corazón. 
Y disparó. 
PUM. 
Y allí donde cayó la bala 
allí nació una flor. 
Una hermosa y bella flor, 
nacida con la semilla 
de un corazón puro. 
De un corazón lleno
de amor y sentimiento. 
Sentimientos que un día quebraron, 
que un día lo destrozaron. 
Pero ella seguía siempre en pie, 
luchando por hacer palpitar en su pecho
ese destrozado corazón. 
Y lo consiguió, 
consiguió no disparar a su Cupido. 
Consiguió salvar ese amor
que tantas veces se le había negado. 
Consiguió salvarse ella misma. 

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