27.08.19 Nuevas lecciones
Hoy he ido a la protectora de animales. Si a esa que voy desde hace un par de semanas para evadirme de la realidad.
En esa protectora hay tres galgos hembra, las tres son cachorras y me han enseñado una importante lección.
Con ver sus miradas puedo imaginarme el daño que han tenido que sufrir en su corta edad, pero ellas aun así, siguen demostrando que confían en todo aquel que se mete en su patio para darlas cariño.
Me han demostrado lo que es la ilusión por ver a alguien después de mucho tiempo (y eso que solo me conocen de días).
También hay unos gratines, sobre todo una cría de gato que nada mas entrar en el patio donde estaban, se ha lanzado a mi cuello, yo creí que se lanzaba a morder, pero todo lo contrario, se ha lanzado a dar besos y a rascar su cabeza en mi cuello.
Esas son importantes lecciones que me dan cada vez que voy, que por mucho que uno sufra, siempre tiene que ser agradecido y cariñoso con aquel que le intenta ayudar.
Y si, en su momento, entré como voluntaria en la protectora con el único propósito de salir de esta maldita ciudad que tanto me ahoga y también para evadirme de todo contacto humano, prefiero antes a los animales que a muchas personas, pero ahora siento que esos peludos de cuatro paras (tanto perros, gatos, ovejas, cabras, gallinas,cerdos y hasta la vaca que es el mismísimo demonio encarnado)necesitan de mi cariño y de cualquier otra persona.
Porque han sufrido demasiado en su vida y no os hacéis una idea de lo que es entrar en los patios con ellos y que no os dejen trabajar por el mero hecho de que no paran de acercarse a ti para que les des cariño ( con los gatos es más fácil, se te suben a la nuca y ahí se quedan dormidos o a la espalda)
En esa protectora hay tres galgos hembra, las tres son cachorras y me han enseñado una importante lección.
Con ver sus miradas puedo imaginarme el daño que han tenido que sufrir en su corta edad, pero ellas aun así, siguen demostrando que confían en todo aquel que se mete en su patio para darlas cariño.
Me han demostrado lo que es la ilusión por ver a alguien después de mucho tiempo (y eso que solo me conocen de días).
También hay unos gratines, sobre todo una cría de gato que nada mas entrar en el patio donde estaban, se ha lanzado a mi cuello, yo creí que se lanzaba a morder, pero todo lo contrario, se ha lanzado a dar besos y a rascar su cabeza en mi cuello.
Esas son importantes lecciones que me dan cada vez que voy, que por mucho que uno sufra, siempre tiene que ser agradecido y cariñoso con aquel que le intenta ayudar.
Y si, en su momento, entré como voluntaria en la protectora con el único propósito de salir de esta maldita ciudad que tanto me ahoga y también para evadirme de todo contacto humano, prefiero antes a los animales que a muchas personas, pero ahora siento que esos peludos de cuatro paras (tanto perros, gatos, ovejas, cabras, gallinas,cerdos y hasta la vaca que es el mismísimo demonio encarnado)necesitan de mi cariño y de cualquier otra persona.
Porque han sufrido demasiado en su vida y no os hacéis una idea de lo que es entrar en los patios con ellos y que no os dejen trabajar por el mero hecho de que no paran de acercarse a ti para que les des cariño ( con los gatos es más fácil, se te suben a la nuca y ahí se quedan dormidos o a la espalda)
Comentarios
Publicar un comentario