El Destino
Dedicado a todas aquellas mujeres en algún momento de su vida.
"Hola niña
Quería escribirte para contarte lo que veo y pienso. Sé que te hicieron daño, que confiaste y te lanzaste al vacío, sin pedir muestras, ni poner condiciones. Diste todo de ti, tu cariño, tu amor, tu voluntad, tu cuerpo, tu corazón y tu mente. Y lo más preciado que tienes, tus sueños y esperanzas. Entregaste tu confianza a manos llenas, con las palmas hacía arriba, a pecho descubierto y con el corazón desnudo. Te entregaste a él sin reservas, por entera, y te vi feliz, te vi exultante, llena de gozo y alegría, te cambió el color, el brillo de la mirada, incluso tu carácter fue más maduro, más valiente y decidido.
Amaste. Amaste mucho, poniendo en él tu futuro, tus pensamientos, tus deseos, tus preocupaciones y tu energía. Cambiaste costumbres, dejaste cosas atrás, fuiste moldeándote y camuflándote en su entorno. Pasaste ha adquirir nuevas manías, nuevas opiniones, otros puntos de vista.
Y te veo dolida, enfadada, traicionada. Hablas de sus mentiras, de sus engaños y embustes. Lo culpas, y sé que en silencio, a solas, con lágrimas en tus ojos y tus manos tratando de apresar el vacío, lo añoras y lo maldices a partes iguales.
Pero tal como lo veo, deberías estar feliz. Haz recuento. Eres mejor persona, aprendiste cosas nuevas, ahora eres más fuerte, más inteligente. Eres menos ingenua, más hábil y astuta. Puede que no seas consciente aún, pero incluso ahora te sientes más libre para hacer todas esas cosas que antes solo pensabas, planes que habías dejado atrás, sueños que habías dejado aparcados. El dolor es un tramite al que tú le pones fecha de caducidad. El recuerdo de lo que fue siempre te acompañará, vendrán imágenes, olores, momentos, sensaciones que aparecerán sin tú llamarlas. Pero depende de ti, de tu fuerza de voluntad y tu inteligencia recordarlo con una sonrisa en la boca y agradecimiento en tu corazón. Sencillamente porque fueron momentos felices, y desperdiciarlos con tristeza y dolor es inútil y artificial. La tristeza y el dolor están porque tu quieres que estén, es el instinto negándose aceptar la realidad, resistiéndose al cambio.
Así que, sonríe niña, mira las oportunidades que te brinda el cambio. Deberías estar contenta, no te sientas herida, ni abandonada. Realmente él de lo único que es culpable es de ser ciego y no ver lo que pierde. Él es la víctima, porque a perdido un ángel en su camino. Y tú necesitas algo mejor. Y para ser feliz te bastas y te sobras a ti misma.
Verás que un día de estos, cuando estés preparada encontrarás a alguien que se enamore de tus defectos, que ría con tus risas y sienta gozo con tus palabras, que quiera compartir contigo algo más que una cama, una cuenta corriente y un hogar. Porque el amor no es como nos lo han pintado, y tú en el fondo lo sabes.
Así que, déjame ver de nuevo tu sonrisa.
Atentamente el Destino."
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