ATRAYÉNDOTE A MI
Aves sensuales sobrevuelan en los cielos de mis delirantes recreaciones cuando me besas el pensamiento y puedo percibir el aroma que emana de tus tiernas manos cuando moldean la pasión de mis bríos y mis besos se derriten sobre las mesetas de tu tórrida espalda. El fuelle de tu resguardo me imanta y mi furor sutil es cómplice de tu ignición vehemente. Sobre las cúspides de tus senos reposa mi embeleso con la firme intención de tatuar, en tus esféricas prominencias, oriflamas arrobadas con húmedas caricias. Mi paladar busca las mieles que brotan de tu manantial secreto donde mi avidez pretende atiborrarse del lúbrico estímulo que me succiona hacia tu consistencia. Tus muslos inflamados me llaman tácitamente y sé que pronto tus piernas desplegadas me guarnecerán entre sus confortables holguras y nuestros brazos entretejidos propiciarán la fusión de nuestros cuerpos que han de disgregarse para formar una sola integridad: atrayéndote a mí, injertándome en ti, mezclándote en mí, llenándome ...